Andamiaje literario – De la rima fácil

PUBLICACIÓN POR PABLO BEJARANO / 11 DE NOVIEMBRE 2020

Libro en biblioteca fotografía por JComp
Fotografía por JComp

Ya hemos dicho que la  rima es la repetición de los sonidos a partir de la sílaba tónica, al final de dos o más versos.

Existe la rima consonante y la rima asonante, pero, a lo largo del tiempo, ha sido más popular la consonante. Si bien la rima tiende a enriquecer el poema y a otorgarle belleza, muchas veces por ir en busca de esta hermosura (sin técnica o conocimiento) caemos en la rima fácil, forzada, común o mal construida, por eso, es necesario saber que el poema verdaderamente se enriquece si evitamos lo siguiente: rimar con palabras terminadas en “ía” o “ente”, esto porque existen muchas palabras que comparte estas terminaciones, por lo tanto las rimas se hacen demasiado accesibles. 

También con el infinitivo de todos los verbos (ar, er, ir), con gerundio y con participios, porque al haber una infinidad de verbos con sus conjugaciones, la rima se vuelve inacabable, sin embargo, si el uso de estos se regula, la rima se toma como buena, no así, si a pesar de elegir una rima fácil, se busca a fuerza con el uso del hipérbaton, obligando a que la palabra quede al final del verso, ejemplo: 

“No sé cómo lograr/ mi alma reparar” cuando lo correcto sería: “No sé cómo reparar mi alma.”

 También es recomendable respetar la conjugación correcta en las frases que se componen de dos verbos, conjugando el verbo al que le corresponde o indica la acción, y no alterarlo con el fin de buscar la rima, ejemplo: 

“Ni el recuerdo los puede salvar/ ni el mejor orador conjugar”, “Margarita te voy a contar”, cuando lo correcto sería: “Ni el recuerdo puede salvarlos/ ni el mejor orador conjugarlos” y “Margarita te contaré”.

Evidentemente esto nos complica aún más la poesía rimada, pero si logramos hacerla a pesar de estos peros, estaremos más cerca de escribir poemas serios que se acerquen al nivel de los grandes poetas.