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Revista cultural y literaria centroamericana

Noticias, reseñas y columnas de opinión

Fuente: Yasmín Díaz S.

Confesiones de las coqueterías de una dama

Llevaba ya tres horas acomodando mi cabello, cada rizo iba cayendo de manera casi perfecta sobre la desnudez de mis hombros, ciertamente había ajustado de manera espectacular el corsé más diminuto, el cual hacía lucir de manera impresionante mi talle, aunque ciertamente quedaban las cintas cayendo sobre la espalda de mi vestido que, a decir verdad, su peso era tan grandioso como su escote. Además el color púrpura resaltaba en el nácar de mi piel. Como si fuese un ritual, era imperdonable la elección de un perfume francés que había llegado por encargo en la última embarcación al país desde la mismísima Francia. Y en la actitud, por supuesto, ya ensayaba los gestos de con los que saludaría a los caballeros para que se creyeran el cuento de que era una mujer ingenua…

Ya me esperaba mi perrita, que había entrenado para que fuera tan coqueta como yo, lucía tan linda y seguramente el meneo de su cola sería tan perfecto como el vaivén de mis caderas al caminar, sin embargo, no debía olvidar el abanico, ni la sombrilla. Todo debía salir perfecto.

Por fin, después de cuatro horas, estaba lista, pero no se imaginan lo que sucedería después. Precisamente, era sumamente divertido observar en la plazas los rostros de asombro cuando mi sonrisa traviesa eclipsara al género masculino, más de un joven tropezaba al voltear y algunas ocasiones hubo en que los más atrevidos se atrevieron a mandar algunas rosas que con gusto me atrevía a recibir o a rechazar, es decir, si me agradaba la persona, aceptaba y si no, simplemente me quitaba un guante y miraba un punto fijo algunos segundos, para después solo menear mi cabeza y decir que no… ¡Ah, pero si algún varón me parecía interesante! Mi coquetería no se haría esperar. ¿Quieren saber lo que hacía? El plan era perfecto, soltaba a Fifi, mi mascota, y entonces gritaba que alguien la salvara, específicamente mirando al hombre que había encendido la chimenea de mi corazón y este… pues caía redondito. Entonces sigilosamente, fingía que me había tropezado en señal de correr tras mi perrita, deslizaba mis manos sobre el final de la enorme falda y todo, para posteriormente, levantarla de manera muy ligera y que se viera mi botín, acomodaba mi chamorro en una banca de la plaza y ¡zas!… Era todo lo que mostraba, cuando el joven me entregaba a Fifi, lo miraba fijamente, primero a los ojos y luego a los labios, frunciendo los míos, suficiente para completar mi conquista, les doy ese consejo, sean audaces para conquistar el amor… Y expiró.

Eran exactamente los últimos momentos de doña Sofía, en el año de 1900, en México, durante la época del porfiriato, ya había solicitado la asistencia de sus hijas y nietas, pues no quería morir sin confesarles los secretos de cómo coquetear porque, según ella, esos recuerdos de su vida, habían sido los mejores.

Dejando así, como enseñanza, que en la vida de una mujer son muy importantes los momentos en que ejerce su natural seducción, al menos esas fueron las confesiones de las coqueterías de una dama.

Fin.

Yasmín Díaz Sánchez
Matamoros, Tamaulipas, México. 46 años.

Yasmín Díaz Sánchez es una escritora nacida en la República Mexicana, el 17 de diciembre de 1972. Hija del  poeta Manuel Díaz Reta de quien heredó su amor a las letras, así como de la Sra. Ma. Evelia Sánchez de Díaz.
Galardonada en los géneros de poesía y cuento con la Medalla de Poesía al Mar y el Primer Lugar de Tamaulipas, en el Certamen Literario “Maestros con Arte”, en el área de cuento; de la misma manera ha obtenido en dos ocasiones el Primer lugar en su estado, como “Asesora de Declamación” en el Subsistema de Secundarias Técnicas.

Es Licenciada En Educación Media, especializada en Español, (E.N.S.T.), Licenciada en Relaciones Publicas (UAT) y en Competencias Lectoras (ITESM), graduándose con mención honorífica.

Incursionó en el género de poesía, demostrando así su talento literario en el libro de su autoría: Musas de Hispanoamérica, dedicado a los países de habla castellana en el continente americano.

Incursionó en el 2017 en el género de terror, dando redacción al tomo uno de la novela de la trilogía Estantigua, basada en la tradición oral mexicana.

Fue seleccionada en Estados Unidos para formar parte de la antología FEIPOL (Festival Internacional de Poesía Latinoamericana2018.

Su más reciente obra literaria es una colección de poemas de amor, llamada Hidromiel (2019).