A continuación compartimos para ustedes a los textos ganadores de la categoría de Terror del Primer Concurso de Microrrelatos de Sociedad Edgar Allan Poe de Guatemala

¿En dónde estoy? por Allan Gabriel Mogollon

Aquel sudor frío recorría mi espalda, todo estaba oscuro.

Intenté ver algo, un indicio de dónde me encontraba… ¡nada!

Quería gritar, pero las palabras no conseguían salir de mi boca.

Traté de levantarme, no pude.

Mi respiración se hacía cada vez más pesada, mi inconsciencia se acercaba más con cada segundo que pasaba.

Sentí un revoloteo en la comisura de mis labios, por un momento, me refrescó, pero… ¿qué era?

Traté de ocupar mi mente en salir de esa situación, acumular la poca energía que me quedaba y salir de allí.

¡Felicidad! Empecé a mover un dedo…  La alarma sonó.

 

Este relato se llevó el primer lugar en la categoría de Terror.

 

Honestamente por Jorge Mario Méndez

Honestamente creí que no volvería a pasarme.

La primera vez sentí una mezcla de sentimientos, entre el asombro y la repulsión.

Una corriente tan fuerte de adrenalina seguida inmediatamente por un sudor frío y ganas de devolverlo todo.

Esa primera experiencia fue tan fuerte que pensé que iba a ser también la última.

Honestamente, nunca más, me dije esa vez. ¡Podría haberlo jurado!

Y me obligué a no pensar más en ello por bastante tiempo.

Pero aquí me tienen.

Reincidiendo.

Quién diría que el sabor de sangre caliente haciendo contacto con mis papilas gustativas se me haría tan irresistible.

Viscosamente.

Este relato se llevó el segundo lugar en la categoría de Terror.

 

Mantra por Isabel Diaz Sabán

hielo

Un mantra es una palabra que te regresa a la realidad.

El de Flora era: Alfredo.

Cuando las cosas se ponían difíciles, se le oía nombrarlo, acompañado de un vibrante suspiro.

Ella pensaba que su amor era mágico, porque nadie podía amar tanto.

Una tarde, mientras atendía la librería, una mujer entró y llorando le gritaba – ¿Dónde está? Devuélvemelo.

Flora difícilmente conservaba un empleo, el acoso era intenso.

Una noche, ella cortó sus muñecas y mientras se desvanecía, repetía: -Vuelve a mí.

En el congelador, una enjuta momia se revolvía de dolor por el formol que corría en sus venas.

Este relato se llevó el tercer lugar en la categoría de Terror.

Queremos felicitar a los participantes y a los organizadores del Primer Concurso de Microrrelatos de Sociedad Edgar Allan Poe (2020)

Sociedad Poe - Guatemala